Hay futuro
Durante décadas, la industria gráfica fue percibida como un sector maduro, incluso conservador, marcado por ciclos tecnológicos largos y una fuerte dependencia de la producción física. Sin embargo, esa imagen ya no refleja la realidad actual. La próxima década perfila un cambio estructural profundo que está redefiniendo tanto los procesos productivos como el valor estratégico de la impresión en la economía contemporánea.
